Here’s People en Espanol’s top 25 telenovela villans:

MIAMI,- Desde Salma Hayek en Teresa y Laura Zapata en Rosa Salvaje, hasta Alejandro Camacho en Muchachitas, seleccionamos los 25 villanos más malvados en la historia de las telenovelas.


25- AIMEÉ DE ALTAMIRA – Ana Colchero en Corazón Salvaje (1992)

No todas las villanas tienen que ser asesinas. Aimeé sólo ambicionaba el amor de Juan Del Diablo (Eduardo Palomo). Cuando lo creyó muerto, se casó con su primo. Cuando Juan regresó se casó con Mónica (Edith González), hermana de Aimeé, por lo que ésta se empeñó en destrozar ese matrimonio. Hizo daño, pero no mató a nadie, bueno, sólo a ella misma.


24- DOÑA JUANA – Daniela Romo en Alborada (2004)

Doña Juana era una fina aristócrata del México Colonial, que amaba tanto a su hijo que lo intercambió con su sobrino, quien era el verdadero Conde de Guevara, cuando era un bebé. Tuvo que ocultar que era madre de Diego, quien creció para convertirse en violador, asesino y demente. Doña Juana siguió cometiendo desmanes para proteger al Condecito hasta que no pudo más y se suicidó tras envenenarlo.


23- PAOLA BRACHO – Gabriela Spanic en La Usurpadora (1998)

Nunca mató a nadie, pero fue una villana sin vergüenza. Se fue de viaje alrededor del mundo sin avisarle al marido, dejando a los críos abandonados y encima, metió a una completa desconocida –que era idéntica a ella– en la casa de su suegra para que se hiciera pasar por ella. Se dio a la vida de placer con el dinero de su marido, que se quedó a cargo de una clon que ni lo acompañaba en la cama.


22- MARCIA HERNÁNDEZ – Catherine Siachoque en Tierra de Pasiones (2006)

Marcia se casó con un hombre rico, lo arruinó y lo empujó al suicidio. Luego intentó “cazar” a su hijastro, mientras mantenía amores con el otro millonario de la región, que era el padre de la protagonista (Gaby Spanic), que más de una vez tuvo que cachetear a Marcia por sus maldades.


21- IGNACIO – Sergio Goyri en Te sigo amando (1996)

El prepotente Ignacio compró una colegiala y la convirtió en su esposa, pero un oportuno accidente lo dejó minusválido y a Yulissa (Claudia Ramírez) convertida en esposa virgen. Eso no detuvo su maldad. Provocó la muerte de su cuñado, apaleaba a su mujer y cuando ésta quedó embarazada del médico de la familia, Ignacio le robó el niño. Cuando Yulissa recuperó a la criatura, Ignacio se lo volvió a robar.


20- OCTAVIO MURIEL – Gonzalo Vega en En carne propia (1991)

Octavio Muriel tenía una prótesis que lo hacia tratar a la gente literalmente con “mano de hierro”. Trató de secuestrar a su propia hija, acción que terminó con la muerte de la pequeña. Cuando su esposa lo recriminó, el villano gentilmente la ahogó en un acuario.


19- DULCINA – Laura Zapata en Rosa salvaje (1987)

El personaje de Dulcina fue una delicia: cínica, hipócrita y muy altanera. Se pasó la novela inventando ardides para separar a su hermano de Rosa (Verónica Castro) y también a su hermana del amante de ambas que Dulcina quería para ella solita. Tuvo un gran final cuando su cómplice ama de llaves la salpicó con ácido tan tóxico.


18- DON RAFAEL DEL JUNCO – Ignacio López Tarso de El derecho de nacer (1981)

Don Rafael del Junco fue el primer villano de las telenovelas. Como la historia tenia lugar en un marco del tradicional Veracruz de los años 50, Don Rafael estaba lleno de prejuicios clasistas, raciales y sexuales de su época, pero que un hombre mandase matar a su propio nieto recién nacido era para dar pesadillas hasta al más conservador.


17- ENRIQUE DE MARTINO – Ernesto Alonso en El maleficio (1983)

Enrique de Martino, descendiente de una familia de hechiceros, era el jefe de un clan de criminales satánicos que, amparados por el poder del Chamuco, se dedicaban a lucrar con las actividades del crimen organizado y a destruir la vida de gente inocente que cometía el error de cruzare en su camino. La lista de los crímenes de Don Enrique es demasiado larga para transcribirla.


16- DIEGO DE GUEVARA – Luis Roberto Guzmán en Alborada (2005)

Diego ha sido el villano más hediondo de las telenovelas. En su sentido figurativo, los crímenes del falso Conde de Guevara apestaban. El escatológico conde decía tener una sífilis que le estaba royendo el cerebro. Al final, su madre tuvo que “ponerlo a dormir” con un veneno, como se hace con un cachorro enfermo.


15- MARÍA PAULA – Lucero en Lazos de amor (1995)

La altivez de María Paula comenzada su peinado de alfil y descendía hasta sus tacones afilados con los que pisoteaba a los hombres y hasta a su propia hermana ciega. Sufría de una envidia patológica provocada por ser la tercera nacida de las trillizas. Tenía una fijación incestuosa por su tío que la hacía querer matar a cualquier mujer que se acercaba a él.


14- ALEJANDRA – Nailea Norvind en Cuando llega el amor (1989)

Alejandra era envidiosa y falsa. Tras pasarse la telenovela intentando matar, dejar coja o simplemente fastidiarle la vida a su odiada prima Isabel (Lucero), Alejandra quedó inválida. En el último capítulo cuando su prima celebraba su fiesta de compromiso, Alejandra, siempre tan aguafiestas, se paró de su silla de ruedas en la terraza y saltó al vació.


13- EL MEMO – Sebastián Ligarde en Quinceañera (1987)

El Memo fue un personaje inolvidable, un villano temible que encasilló a Sebastián Ligarde en los roles de “malo”. El Memo se hizo inmortal gracias a sus dicharachos entre el que se cuenta el famoso “¡Serena, morena!” y por su apariencia y peinado que le daban aspecto de monstruo de ciencia ficción. Era un bravucón, un maleante de barrio capaz de agredir a jovencitas inocentes. Terminó en la cárcel como lo merecía.


12- FEDERICO – Alejandro Camacho en Muchachitas (1991)

Federico, el asesino de los autitos y archienemigo de las Muchachitas, era un ser violento que heredó de su madre la manía de matar a quienes se le interponían en el camino. Su método de exterminio era muy original: a quien lo hacía incomodar, le enviaba de regalo un hermoso autito de juguete. El problema es que dentro del diminuto automóvil venía una bomba.


11- FERNANDO – Guillermo García Cantú en Fuego en la sangre (2008)

En el primer capítulo de Fuego en la sangre, el malvado Fernando mató al suegro y ahogó a la embarazada Lidia (Sherlyn). Fernando es un violador, golpeador y estafador, pero su escena más pavorosa hasta el momento fue cuando confesó, muerto de risa, sus pecados al espantado padre Tadeo.


10- TAMARA – Cynthia Klitbo en El privilegio de amar (1998)

Aunque sus papeles en Velo de novia y Peregrina fueron más viles y violentos, su interpretación más recordada es en El privilegio de amar, donde caracterizó a la desquiciada Tamara, rival de la inocente Cristina (Adela Noriega). La locura de Tamara era tal que la convirtió en un personaje que más que rabia daba lastima, sobre todo cuando se afeitó la cabeza.


9- FEDERICO RIVERO – César Evora en Abrázame muy fuerte (2000)

A Federico Rivero terminaron arrojándolo a un volcán en erupción. ¿De qué otra manera se podía castigar a quien dejó ciega a su esposa, intentó violar a su hijastra, embarazó a la nuera, asesinó a un sacerdote y lanzó a un niño del campanario de una iglesia?


8- ELADIO GÓMEZ LUNA – Enrique Rocha en Pasión y poder (1988)

El final de esta historia fue uno de los más espectaculares de las telenovelas. Todos los “buenos” celebraban la inauguración de un hotel cuando el edificio estalló gracias a una bomba previamente colocada por Eladio Gómez Luna. Tras asegurarse de que todos sus enemigos, que incluían a miembros de su familia, habían perecido, se subió a su limosina y desapareció en el horizonte.


7- RUBÍ – Bárbara Mori en Rubí (2003)

Aunque se ganó el apodo “la Descarada”, Rubí fue memorable porque aunque era mala, también mostraba su lado humano. Su gran crimen fue ser muy codiciosa y ser mala amiga incluso de si misma. Mató a Sonia (Marlene Favela), pero fue un accidente. Al final, pagó todas sus villanías perdiendo su gran arma: su belleza.


6- TERESA – Salma Hayek en Teresa (1989)

Teresa era una colegiala ambiciosa que repudió a su familia y a su verdadero amor por conseguir una fortuna fácil. Fingió otra personalidad, mintió sobre su origen y hasta se hizo pasar por enamorada de varios hombres, todo por dinero. Llegó hasta a llevar a uno de estos hombres al suicidio, pero al final, tras aprender su lección, se redimió.


5- MARÍA DE LOS ÁNGELES – Rebecca Jones en Ángel caído (1986)

María de los Ángeles era una joven de sociedad a quien el dinero no le impedía ser virtuosa y caritativa. Era la adorada de todos los habitantes de su pueblecito, por lo que nadie hubiese creído que esta angelical criatura fuese tan ávida de dinero, que no titubeaba en calumniar a su primo para quitarle la herencia y que, para quedarse con su amante, asesinó a su marido en la mismísima noche de bodas.


4- SORAYA – Itatí Cantoral en María la del barrio (1995)

La pérfida Soraya era la archienemiga de María la del barrio (Thalía). Si al comienzo de la historia hacía uso de todo tipo de estrategias sucias para separar a su novio de la pepenadora, en la segunda parte era simplemente pavorosa. Tras una aparatosa muerte, Soraya resucitó más maligna y facinerosa que nunca, totalmente dispuesta a cometer las villanías más espantosas, incluyendo un romance pedófilo con el hijo de su rival.


3- ÁGATA – Lupita Ferrer en Pecados ajenos (2007)

Ágata, la jefa del clan Mercenario en esta telenovela, era dominante en extremo. No soportaba que nadie se opusiese a sus deseos o que cuestionase su tiranía. Su nuera, Natalia (Lorena Rojas), intentó hacerlo y pagó caro su osadía, aunque al final todos sus sufrimientos fueran nada más que un sueño.


2- LA TÍA EVANGELINA – Diana Bracho en Cadenas de amargura (1990)

La Señorita Evangelina era una tía solterona que se hizo cargo de su sobrina, Cecilia (Daniela Castro), a la que le tenía tanta aversión, que llegaba hasta el asesinato de todos a los que quería, para poder hacerla eternamente infeliz. El castigo de Evangelina no era ni la cárcel ni la soledad. Para tanto crimen se la castigó dejándola vivir con las ratas, dignas compañeras de tan desalmada alimaña.


1- CATALINA CREEL – María Rubio en Cuna de lobos (1987)

Si sólo se tuviera que escoger a una villana de las telenovelas, ésta sin duda, sería la ganadora. Sólo basta ver ese parche y ese peinado inconfundible para recordar a la más afamada y distinguida asesina en serie de las telenovelas, capaz de electrocutar a un policía, de robar niños y de envenenar a su propio marido. Sólo un inmenso y mal entendido amor maternal pudo llevar a Catalina a ser tan diabólica.